La personalización de pantallas es el proceso de adaptar una pantalla (o sus componentes) a las necesidades específicas de un cliente. Puede implicar la modificación de parámetros técnicos (resolución, brillo, rango de temperatura), del diseño mecánico (espesor del cristal protector, tipo de montaje, tamaño del bisel), del aspecto exterior (impresión, logotipos, colores) o de las interfaces de comunicación, así como la incorporación de funciones especiales (recubrimientos ópticos, tipos de panel táctil, sistemas de montaje).
La personalización puede aplicarse a prototipos únicos o a grandes lotes de producción. El objetivo es garantizar que la pantalla se integre perfectamente en el dispositivo final, cumpla las normas del sector (p. ej., médico o de automoción) y optimice la ergonomía y la estética. La personalización es un aspecto clave del diseño de sistemas OEM y embebidos.
