Un píxel es el elemento individual más pequeño de una imagen mostrada en una pantalla. Cada píxel corresponde a un único punto de la imagen y puede variar en brillo y color. En las pantallas en color, un píxel suele constar de tres subpíxeles: rojo (R), verde (G) y azul (B), cuya combinación permite reproducir toda la paleta de colores.
El número de píxeles en los ejes horizontal y vertical define la resolución de la pantalla (p. ej., 1920×1080 significa 1920 píxeles horizontales × 1080 verticales, más de 2 millones en total). Cuanto mayor es el número de píxeles por pulgada (PPI), mayores son la nitidez y el detalle de la imagen.
Los píxeles son la base de todas las tecnologías de pantalla – LCD, OLED, e-paper – y un control preciso de los píxeles determina la calidad de imagen, la fidelidad del color y la comodidad del usuario.
