La profundidad de color (profundidad de bits) es un parámetro que indica el número de bits utilizados para cada píxel de una pantalla y que determina directamente el número de colores que puede reproducir. Cuanto mayor es la profundidad de bits, más suaves son las transiciones tonales y más detallada es la imagen. Por ejemplo, un panel de 6 bits puede mostrar hasta 262 000 colores, mientras que uno de 8 bits, más de 16 millones.
Una mayor profundidad de color es importante en aplicaciones que requieren una reproducción precisa de los detalles, como la imagen médica, los equipos de diseño gráfico y fotografía o los monitores profesionales. Este parámetro influye también en la compatibilidad con contenidos HDR (High Dynamic Range), que requieren un procesamiento de al menos 10 bits. La profundidad de color es uno de los aspectos de la calidad de imagen, junto con el contraste, el brillo y la gama de colores.
