El blindaje EMI es una técnica para proteger los dispositivos electrónicos de las interferencias electromagnéticas mediante materiales o estructuras especiales que bloquean la radiación. En la práctica, consiste en crear una barrera física – a menudo con carcasas metálicas, láminas conductoras, mallas o recubrimientos – que absorbe o refleja las señales no deseadas e impide que entren en el dispositivo o salgan de él.
En las pantallas y los paneles táctiles, el blindaje protege los componentes sensibles (como los controladores táctiles o los chips de procesamiento de vídeo) de las interferencias causadas por otros elementos del sistema, como fuentes de alimentación, antenas o buses de datos. También se utiliza en cables (p. ej., LVDS, HDMI) y alrededor de componentes que emiten altos niveles de interferencias.
El blindaje EMI es especialmente importante en dispositivos industriales, médicos, de automoción y ferroviarios, en los que las perturbaciones electromagnéticas pueden provocar fallos de funcionamiento o riesgos para la seguridad. Un blindaje adecuado es un requisito fundamental para cumplir las normas de CEM.
