Un recubrimiento antihuellas (AF) es una capa fina aplicada sobre la superficie de un cristal protector o de un panel táctil que reduce la visibilidad de las huellas dactilares y facilita la limpieza. Su funcionamiento se basa en la reducción de la tensión superficial, que impide que los contaminantes (como la grasa de la piel) se adhieran con fuerza a la superficie. El recubrimiento AF mejora el aspecto de la pantalla, aumenta la precisión del toque y hace que el dedo se deslice con más suavidad.
Estos recubrimientos son especialmente importantes en dispositivos con pantalla táctil, como smartphones, tabletas, monitores industriales o quioscos de información. A menudo se combinan con otros recubrimientos, como el antideslumbrante (AG) o el antirreflectante (AR), para formar un sistema multicapa que mejora tanto el aspecto como la funcionalidad de la pantalla.
