La compatibilidad electromagnética (CEM o EMC) es la capacidad de un dispositivo electrónico para funcionar correctamente en su entorno electromagnético – sin causar interferencias excesivas a otros dispositivos y sin verse afectado por perturbaciones electromagnéticas externas. La CEM abarca tanto la emisión de perturbaciones (EMI) como la inmunidad frente a ellas (EMS – Electromagnetic Susceptibility).
En las pantallas y los sistemas de control, esto implica limitar las interferencias generadas por la retroiluminación LED, las señales de reloj o los enlaces de datos (p. ej., LVDS, MIPI) y garantizar la resistencia a impulsos, descargas electrostáticas y ruido ambiental. Normas como la IEC 61000 o la EN 61000 definen los requisitos y los métodos de ensayo que los dispositivos deben cumplir para poder comercializarse. La CEM es fundamental en sectores como el industrial, el médico, el del transporte y el ferroviario, en los que la fiabilidad y la seguridad son primordiales.
