SPI (Serial Peripheral Interface) es un protocolo de comunicación sencillo, rápido y muy extendido para transferir datos entre dispositivos electrónicos, por ejemplo entre microcontroladores y pantallas, sensores o módulos de memoria. SPI utiliza cuatro líneas: dos para la transferencia de datos (una en cada sentido), una para la sincronización del reloj y una para la selección del dispositivo. Al tratarse de un protocolo síncrono, SPI permite una comunicación rápida y fiable.
En las pantallas – especialmente en las pequeñas pantallas OLED o LCD-TFT de los dispositivos portátiles – es popular por su facilidad de implementación y su amplia compatibilidad con los microcontroladores. Para pantallas más grandes que requieren un mayor ancho de banda, son más habituales interfaces más rápidas como RGB, LVDS o MIPI DSI.
