Un recubrimiento anti-UV protege el cristal protector o el panel táctil de la nociva radiación UV, procedente principalmente de la luz solar. Su finalidad es reducir la degradación del material – como el amarilleo, el agrietamiento, la pérdida de transparencia y el deterioro de las propiedades ópticas y mecánicas. Puede aplicarse directamente sobre el cristal o formar parte de una lámina protectora.
El recubrimiento anti-UV se utiliza en aplicaciones industriales y de exterior, por ejemplo en vehículos, máquinas expendedoras de billetes, terminales de información o sistemas de monitorización. También puede proteger la retroiluminación LED y reducir el riesgo de sobrecalentamiento del panel LCD por la exposición a los rayos UV.
