La relación de contraste es el cociente entre la luminancia de un píxel completamente blanco y la de un píxel completamente negro en una pantalla. Mide en qué medida la pantalla puede diferenciar las partes más claras y más oscuras de una imagen. Por ejemplo, una relación de contraste de 1000:1 significa que el nivel de blanco es 1000 veces más brillante que el nivel de negro.
Una relación de contraste más alta proporciona negros más profundos y blancos y grises más vivos, lo que mejora la nitidez y la legibilidad de la imagen, especialmente en condiciones de iluminación difíciles. Es un parámetro clave en las pantallas de alta calidad utilizadas en aplicaciones médicas, industriales y de cartelería digital. Hay que tener en cuenta que el contraste medido puede diferir del percibido en función del ángulo de visión, la tecnología del panel y los recubrimientos.
